Cómo pensar para ser rico

Para ser rico, además de tener dinero, hay que tener actitud. Y por supuesto pensar de una determinada manera. Aunque muchas veces se haya oído eso de “el dinero va al dinero”, si no se hace algo porque sea así, no ocurrirá. Hay que aprovechar las oportunidades de la vida, y siempre pensar en positivo. Por ejemplo, es muy común pensar en algo, y que automáticamente nuestro cerebro lo intente reproducir. Pongamos un ejemplo. Si yo pienso que por mi edad me van a empezar a salir arrugas y me obsesiono, al final me saldrán, porque estoy pensando en eso todo el tiempo.

Pensar en nosotros mismos como “ricos”

Esto se denomina visualización, y es una de las técnicas que tienen los atletas para conseguir su objetivo. Aunque luego hayan ganado o no, lo importante es pensar que eres capaz de llegar a ello. Si de primas piensas que no será así, seguro que no llegarás.

ahorro

En un estudio reciente de la Universidad de Chicago, se pidió a tres grupos de participantes realizar tiros libres hasta que acertaron. Entonces, el primer grupo practicó tiros libres durante una hora todos los días, el segundo grupo se visualizó haciendo tiros libres todos los días, y el tercer grupo no hizo nada. Un mes más tarde, el primer grupo había mejorado en un 24%. El segundo grupo había mejorado en un impresionante 23% sin poner un pie en la pista, y el grupo de control no había hecho ninguna mejora. Claramente, la visualización de una actividad puede ayudar a mejorar su rendimiento.

Valorar lo que tienen

Si hay que utilizar la mente para hacerse rico, lo mejor es ser felíz y valorar lo que uno tienen. No solo cosas materiales, también amigos, familia, trabajo, vacaciones, salud… todo es importante. Hay que recordar cada momento la abundancia que tenemos en la vida, y eso nos recompensará de forma increíble. 

Ayudar a los demás y no ser tacaño

Una de las claves para un buen destino financiero es ser generoso, y no quedarse todo el dinero para uno mismo. La ayuda a los demás es fundamental, porque además de ayudarte a sentirte mejor, ayudará a que otras personas lo sea, e incluso podría beneficiarte en un futuro, aunque este último no sea el objetivo. Las personas que son más tacañas, tienen peores resultados en las finanzas, y sus rendimientos tienen a ser negativos. Aquí vienen muy bien la frase de “quien no arriesga no gana”.

Hablar de forma positiva

La mente es algo complejo, y aunque no lo creamos las afirmaciones positivas, y animarnos a nosotros mismos nos hará llegar mucho más rápido a nuestros objetivos. Hay que creerse lo suficientemente bueno para hacer las cosas, y puede suponer cambios realmente positivos para ello.

Leave a Reply